
Santo Domingo, MODA. - El compromiso de Manuel Febrillet con la
excelencia es innegociable. Cada pieza que sale de su atelier pasa por un
proceso riguroso de revisión, asegurando calidad y distinción.
Su trabajo ha trazado un camino
que fusiona la sofisticación con la modernidad en la moda masculina. Su
historia es la de un creador que encontró su vocación entre telas y patrones,
desarrollando una firma que apuesta por la elegancia atemporal y la atención al
detalle.
De la exploración académica al diseño de autor
Antes de consolidarse como una
figura clave en la moda masculina de la República Dominicana, Febrillet exploró
diversas disciplinas académicas, desde administración hasta publicidad. Sin
embargo, su pasión por el diseño siempre estuvo presente. “Siempre estaba armando
disfraces, diseñando, pero nunca me dedicaba de lleno a la moda”, recuerda.
Su incursión definitiva en el
diseño llegó gracias a Luis Domínguez, quien se convirtió en su mentor y le dio
la oportunidad de conceptualizar trajes para los espectáculos del Festival
Presidente. Lo que comenzó como un proyecto puntual pronto se transformó en un
aprendizaje profundo en los talleres. “Después de ocho años trabajando con
Luis, llegó el momento en que me dijo: ‘Llegó tu hora, despega’. Y aquí
estamos”, declara con gratitud.
Evolución de su marca
Los inicios de su firma
estuvieron marcados por diseños de camisas y chacabanas con un estilo
innovador. Con el tiempo, su identidad creativa evolucionó hasta encontrar un
equilibrio entre su visión y las demandas del mercado. “Mi firma se define en
dos palabras: sofisticación y elegancia. No importa cuán moderno o ecléctico
sea un diseño, la elegancia siempre debe predominar”, afirma.
El reconocimiento de su estilo
llegó de manera inesperada. “Una vez, mientras vestía un maniquí en un salón,
una señora comentó: ‘Ese diseño se parece a ti’. Ahí comprendí que mi mensaje
estaba llegando”, recuerda con satisfacción.
El arte del diseño a la medida
Febrillet supervisa cada detalle
de sus creaciones con meticulosidad. “Diseño, entrego en el taller y confío en
mis maestros, pero siempre reviso cada detalle: botones, costuras,
materiales... La excelencia es la clave”, enfatiza.
Su formación en diseño no solo
proviene de su experiencia con Luis Domínguez, sino también de la influencia de
Reading Pantaleón, quien le abrió puertas para trabajar con artistas como
Gabriel Pagán y Prince Royce. “Gracias a Reading, mis piezas han llegado hasta
Viña del Mar”, comenta con orgullo.
La transformación de la moda masculina en RD
Febrillet ha sido testigo de la
evolución de la moda masculina en la República Dominicana. “El hombre se ha
abierto a la vanguardia y a las tendencias. Aunque la moda femenina es la más
visible, hoy día los hombres también apuestan por la elegancia y el estilo
propio”, explica.
Su propuesta fusiona la sastrería
clásica con materiales y diseños innovadores, redefiniendo la estética del
traje masculino. “Eso es lo que define mi marca: la combinación entre la
tradición sartorial y elementos modernos”, concluye.
Fuente: Patricia Acosta Listín Diario
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